El 22 de mayo de 2026, durante la audiencia concedida a Su Eminentísima Reverendísima el Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el Sumo Pontífice León XIV autorizó a dicho Dicasterio a promulgar varios decretos, entre los que se encuentra el martirio de los Siervos de Dios Francisco González de Córdova y de 79 compañeros, sacerdotes, religiosos, seminaristas y fieles laicos, asesinados entre 1936 y 1937, por odio a la fe, en el territorio de la diócesis de Santander (España), en el contexto de la misma persecución; en este grupo de mártires de la Península Ibérica se encuentran tres religiosos carmelitas descalzos, a saber: Atanasio del Sagrado Corazón (Gregorio Aguinagalde Aguirreche), sacerdote profeso; Ruperto de la Cruz (Ruperto Andueza Larraya), religioso profeso; y Maximino de la Virgen del Carmelo (Maximino Sáez Martínez), religioso novicio, de quienes presentamos a continuación unas breves notas biográficas.
ATANASIO DEL SAGRADO CORAZÓN
(Gregorio Aguinagalde Aguirreche) Sacerdote profeso OCD – Mártir – 1870-1936
Nació en Régil (Guipúzcoa) el 12 de marzo de 1870. Hizo la profesión temporaria el 27 de junio de 1886 y la perpetua el 30 de junio de 1889. Falleció en Santander el 30 de diciembre de 1936.
El 27 de diciembre, los «rojos» se lo llevaron de la casa en la que se alojaba en Santander, después de que la comunidad hubiera sido expulsada del convento el 13 de agosto de 1936. El P. Atanasio nunca ocultó que era sacerdote y carmelita. Tras ser sacado de la casa, fue encarcelado y allí confesó espontáneamente ser un religioso carmelita y animó a quienes estaban encarcelados con él. El 30 de diciembre fue sacado de la cárcel junto con el P. Arco, un jesuita, y, al igual que ocurrió con otros, se supone que fue llevado al Cabo Mayor y, tras ser fusilado, arrojado al mar.
RUPERTO DE LA CRUZ
(Ruperto Andueza Larraya) Religioso profeso OCD – Mártir – 1897-1936
Nació en Garroes (Navarra) el 27 de marzo de 1897 e hizo la profesión temporaria el 1 de diciembre de 1926. Murió en Santander el 18 de noviembre de 1936.
Era sacristán del convento de Santander. Tras haber tenido que abandonar el convento a causa de la revolución, fue llevado a una casa. El 17 de noviembre de 1936 fue hecho prisionero por los milicianos, tras no ocultar que era el sacristán del convento carmelita. La tarde del 18 de noviembre se confesó con el padre Augusto, también detenido allí, y fue llevado por los milicianos. Se supone que le ocurrió lo mismo que a los demás: fue fusilado en Cabo Mayor y arrojado al mar.
MASSIMINO DE LA VIRGEN DEL CARMELO
(Maximino Sáez Martínez) Novicio religioso OCD – Mártir – 1916-1936
Nació en Burgos el 16 de diciembre de 1916 e inició el noviciado el 20 de noviembre de 1935. Murió en el buque Alfonso Pérez, frente a Santander, el 27 de diciembre de 1936.
Asignado por obediencia a la residencia de Reinosa (Santander), se vio envuelto en el movimiento militar del 18 de julio de 1936. Tenía 18 años. Durante unos días se escondió en una casa, pero los propietarios, temiendo ser descubiertos y, en consecuencia, sufrir represalias, le dijeron que buscara otro lugar. Vagó por las calles durante quién sabe cuánto tiempo y fue detenido por los «rojos» como sospechoso y espía. Estuvo encarcelado un tiempo y luego fue puesto en libertad, pero posteriormente fue detenido de nuevo y nunca más salió en libertad, siendo trasladado a Santander y encarcelado en el buque Alfonso Pérez. Con motivo de un bombardeo de la aviación nacional y en represalia, multitudes enfurecidas asaltaron el barco el 27 de diciembre de 1936, y él cayó víctima de los disparos de los forajidos. Tenía 19 años, que acababa de cumplir.






